martes, 14 de febrero de 2012

Me encanta el karate.

Tengo que hacer deporte casi a diario según el médico y decidí que este era un momento estupendo para empezar el karate. ;) unos años antes no habría estado mal. Cuando yo era pequeña las chicas no podíamos dedicarnos a las artes marciales, así que hice baloncesto y balonmano, que me gustaba y se me daba genial… pero me quede con las ganas y aquí estoy. Hasta hace unas semanas me encantaba y disfrutaba un montón, pero ahora, uf. He salido con moratones, con dolor de estomago e intentando aplicando algo de psicología emocional con algún que otro problemilla… Una de las compis quiere impresionar al sensei y claro pasa lo que pasa.... una no marcan, sino que pega lo cual esta bien, pero yo que no me he peleado en mi vida, no tengo muchas intenciones de hacerlo... de todas maneras ese no es el prolbema. Ya me dijo el médico si haces karate ten cuidado, el estomago, el pecho... tu me entiendes.

Hombre ya sé que tratándose de karate no puedo pensar no recibir algo, con moratones he salido casi siempre, pero para mi el karate es mucho más, es una filosofía de vida, concentración, dejar de lado preocupaciones, disfrutar, aprender, sonreír… salía como nueva. Pero hace un par de semanas que no es así ni lo disfruto, ni me divierte… me siento como el patito feo, fuera de lugar en muchos sentidos… Le daré una oportunidad y sino tendré que decidirme por otro deporte el año que viene.
No me importan los desafíos y superar retos, pero en este momento hay otros de los que ocuparme y debo reconocer que tengo mis límites.

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