sábado, 17 de noviembre de 2012

Ocupemonos de nuestros asuntos.



¿Cuándo le dan un examen a un niño compara lo que sacan los demás? En realidad a los niños no les importa lo que han sacado los demás, pero si lo que han logrado ellos después de todo su esfuerzo. Si se interesan por el resultado de los demás, es para alegrase por su amigos si es bueno o para animarles si lo necesitan. Al menos eso es lo que yo veo en mis hijos y sus compañeros, y me pregunto… cuando dejamos de ser así para convertirnos en personas egoísta y solitarias.
Lo cierto es que me casa oír a la gente hablar de porque aquel tiene más suerte, o al otro le dan más oportunidades o trabajo si ha llegado más tarde, no sabe tanto, no es lógico… pero a ese mismo no le escucho decir que hago yo para que no me den esas opciones, que hago yo para esforzarme en mejorar.
Deberíamos dejar a los demás y preocuparnos más de nosotros mismos.







Es increíble que para mejorar sigamos pensando que debemos menospreciar el trabajo de los demás. ¿Qué pasaría si llegara Einstein, Carlos Sanz, John B. Gurdon y Shinya Yamanaka? Deberían ponerse a la cola porque han llegado más tarde a nuestra empresa…. Bueno es solo un ejemplo.
No lograremos superarnos a nosotros mismos si nos pasamos el día mirando lo que hacen, consigue o les dan a los demás, con “malos ojos”. Nosotros tenemos la capacidad de superarnos y de continuar adelante, pero debemos dejar que los demás también lo hagan y alegramos de ello.
Nosotros por nuestra parte debemos evitar tomarnos las cosas como algo personal, hay cosas que sencillamente no podemos evitar, como tampoco podemos caer bien a todo el mundo, eso es asunto de ellos... Debemos intentar ser lo mejor de lo que podamos ser...
 

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