lunes, 23 de septiembre de 2013

Napoleon, tiburon toro





Hola de nuevo, hace mucho que no escribo supongo que he estado en otras cosas.













Ayer un compañero del zoo nos contó que Napoleón, un precioso tiburón toro, se había ido al cielo de los tiburones. Lo cual es triste pero ley de vida.


Esta frase que usamos mucho, me hizo pensar en la manía que tenemos las personas de ponerle etiquetas, clichés, categorías… a todo y por supuesto en el cielo no iba a ser distinto, no comprendo porque deben existir tantos cielos, para los perros, gatos, elefantes, lemures, flamencos, tiburones… y uno especial para las personas.





Creo que si todos somos seres vivos y hay un cielo esperándonos debería ser el mismo, quizás en otra vida nosotros mismos nos reencarnamos en hormigas. Supongo que también habría cupos de entrada en ese cielo y claro si los animales entran es posible que muchas personas no tuviéramos sitio.


En el mundo debería haber sitio para todos y porque no en el cielo?

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